ROCINANTES, KAMISHIBAY Y ORIGAMI EN SORIA

El viernes 12 de agosto acudimos a Soria en colaboración con la Feria del Libro. En la Biblioteca Pública organizamos un taller de rocinantes y una sesión de teatro japonés.

La ilustradora Cinta Arribas nos propone participar en su Taller de rocinantes, para niños de 6 a 12 años, a las 11 horas. “Crearemos a los protagonistas del Quijote cabalgando: Don Quijote a lomos de Rocinante, Sancho Panza sobre su burro Rucio o Dulcinea en un bello caballo. Cada uno podrá elegir su personaje favorito”, explica la artista.

Los pequeños trabajarán sobre cartón, con las patas de los caballos articulables. Al tirar del hilo se moverán las patas del caballo. “Por otro lado, prepararemos texturas con pintura negra sobre distintos papeles. Con brochas, pinceles y salpicando la pintura con un cepillo de dientes. Recortaremos y pegaremos estos papeles a modo de collage sobre nuestro personaje. Con rotuladores les dibujaremos los rasgos”.

De esta manera, Ilumina contribuye a los actos de celebración del cuarto aniversario del fallecimiento del autor de Don Quijote y su rocín flaco, Miguel de Cervantes.

A las 13 horas, cambiamos radicalmente de registro con Kamishibai y origami, teatro japonés de la mano de la compañía Margarito y Cía.

Kamishibai es una palabra japonesa que significa “teatro de papel” y es una forma muy popular, desde hace varios siglos, de contar cuentos en Japón. Los cuentos que se representan en el Kamishibai tratan temas y evocan sentimientos generales.“Intentamos que estén en consonancia con la edad de los niños a los que van dirigidos. Trabajamos cuentos tanto cuentos tradicionales, como de diferentes partes del mundo y culturas”, destacan desde el grupo.

El Kamishibai ejerce una gran fascinación sobre la audiencia infantil. Sus características y la forma de presentarlo ayudan a conseguir un efecto mágico y de concentración en torno al cuento mucho más fácilmente que con otras técnicas narrativas. El componente teatral del Kamishibai va más allá de una simple lectura de un cuento o historia, enganchando a la audiencia de forma especial. El uso del teatrillo contribuye a acrecentar ese efecto mágico.

El movimiento que se produce con el paso de las láminas hace balancear continuamente la atención y las emociones entre la anticipación de lo que va a venir y la estabilidad de lo presente. Esto, aunque parezca que no, logra que sea más fácil concentrarse en la historia.

La representación comienza con la aparición del Gaito Kamishibaia (el contador) y, cuando se toca el Hyoshigi (instrumento formado por dos trozos de madera unidos por una cuerda, que se chocan entre si), el Gaito saluda en japones: こんにちは (Kon'nichiwa) Así da comienzo la sesión de Kamishibai.

La sesión se completa con cuentos contados con otra técnica tradicional japonesa, el origami (arte de construir figuras con papel).

Algunos de los objetos de la historia aparecen físicamente como por arte de magia e incluso la marioneta de algunos de los personajes nos ayudará a dar más realismo e intensidad a la historias.

Los cuentos de las sesiones, provienen de diferentes partes del mundo, culturas e incluso cuentos clásicos contados con esta técnica.